¿Qué es la Quiropráctica?


El término ‘quiropráctica’ está compuesto por las raíces kheir (relacionado con lo manual o  relativo a las manos) y praktikos (vinculado a la acción).  

Daniel David Palmer desarrolló la medicina de la quiropráctica durante muchos años, basado en los estudios de la medicina manual, los estudios anatómicos y las ciencias orientales tradicionales. En 1895 estableció la institución dedicada a esta medicina y en 1987 fundó la primera escuela de formación en Davenport, Iowa, EEUU.

La Organización Mundial de la Salud define la quiropráctica como una medicina complementaria enfocada «al diagnóstico de la detección, corrección y prevención de los trastornos y alteraciones del sistema neuromusculoesquelético, especialmente de los desequilibrios de la columna vertebral que afectan al funcionamiento del sistema nervioso, del cuerpo y de la salud en general.

Después de haberse formado durante muchos años en algunas de las mejores instituciones especializadas y de haber visto cómo se transformaban las vidas de más de 25.000 pacientes, el Dr. Manu Hesam puede afirmar que la quiropráctica es una ciencia de la salud muy efectiva, y también una filosofía dedicada a maximizar el potencial humano, un arte mayor enfocado a la vida.
 

Los estudios de quiropráctica


La quiropráctica, con más de un siglo de historia, es la terapia de medicina alternativa manual más extendida del mundo. Está regulada por ley en más de 70 países.

La formación de los doctores en quiropráctica es una titulación de 6-7 años, un total de 5500 horas lectivas teóricas y prácticas, que se expide de manera oficial en países como Canadá, Inglaterra, EEUU, Francia, entre muchos otros.

Los quiroprácticos titulados, expertos en biomecánica humana, reciben el título de Doctor en Quiropráctica o Licenciado en Quiropráctica (Doctor of Chiropractic).

El Dr. Manu Hesam comenzó sus estudios en la Universidad del Instituto Franco Europeo de Quiropráctica, en París, Francia, y los terminó en la primera universidad de quiropráctica española, ubicada en Madrid.

Además de ser un especialista del sistema musculoesquelético y de su titulación como Doctor en Quiropráctica, el Dr. Manu Hesam se especializó durante 4 años en trastornos psicosomáticos, crónicos, agudos y en trastornos inorgánicos y metabólicos. Está certificado en el método revolucionario SANE de Guachinango terapéutico.

Ha participado en más de 60 seminarios y ha realizado más de 7 posgrados internacionales de quiropráctica.

El Dr. Manu Hesam se considera un estudiante eterno; participa regularmente en seminarios internacionales con el fin de actualizar su práctica con las novedades más punteras en el ámbito de la quiropráctica y de la salud integral.  

La quiropráctica: 
una medicina con filosofía


La quiropráctica basa su filosofía en una serie de conceptos esenciales. 

El primero de ellos es el que hace referencia a la inteligencia innata. Este concepto, contemplado en todas las ciencias de la vida, nos permite describir con palabras a la sabiduría interna que guía a todo ser vivo para que pueda mantenerse con vida y acercarse al bienestar. El recurso principal del cuerpo para lograr que la inteligencia innata palpite sin interferencias es el sistema nervioso. El sistema nervioso es la mejor herramienta para mantener nuestro organismo y nuestra salud en equilibrio, en lo que se conoce como homeostasis.

El ajuste quiropráctico es la herramienta que tenemos para liberar las obstrucciones del sistema nervioso y recuperar el potencial de movimiento, así como la expresión saludable, interna y externa, de nuestro organismo.

¿Qué entendemos por salud?


La salud, según la OMS (Organización Mundial de la Salud), no es solamente la ausencia de afecciones o enfermedades; es un estado de completo bienestar físico, mental y social.

La salud física se da cuando hay un funcionamiento óptimo del organismo y un bienestar global del cuerpo. Es la capacidad de adaptarse y de resolver los problemas que surgen en la interacción con el ambiente.

La salud mental es un estado de bienestar, potencial y autonomía internos, que viene dado por un equilibrio de las dimensiones mentales y emocionales de la persona.

La salud social es la convivencia satisfactoria en un entorno sociocultural que garantiza la participación laboral, intelectual y de relaciones de la persona.

La salud global de la persona es, pues, un estado de equilibrio fisiológico y un estado de adaptación al medio biológico y sociocultural. En este estado intervienen elementos como el equilibrio entre los órganos y sus funciones, la alimentación, la higiene de vida, los hábitos y el intercambio psicosocial de la persona (familiar, profesional, etc.).

El desequilibrio de uno de estos elementos es lo que provoca la enfermedad. Para tratar la enfermedad es fundamental que intervengamos en las tres dimensiones que la conforman: la condición de la persona, las características de la dolencia y los factores ambientales.

«El médico del futuro no dará medicinas, sino que interesará a sus pacientes en el cuidado de su cuerpo, en su dieta y en los comportamientos para prevenir enfermedades».
Thomas Edison (1847-1931) 

La quiropráctica, una ciencia dedicada a elevar el potencial humano


Ya en los tiempos gloriosos de la medicina de la Antigua Grecia, se consideraba la manipulación vertebral como la llave para acceder a la salud global del organismo. La famosa cita de Hipócrates, en el siglo V a. C, proclama: «Cuando estés enfermo, mira primero tu columna vertebral». 

Algunas personas piensan que la quiropráctica busca solamente paliar el dolor o reducir molestias físicas. Pero el impacto de esta ciencia, aplicada por un profesional formado a un alto nivel, es mucho más completo y holístico. Las técnicas y la perspectiva del Dr. Manu Hesam producen una auténtica mejoría en los estados físicos, emocionales, mentales y metabólicos de cada persona.

Podemos afirmar que la quiropráctica, en definitiva, es una ciencia dedicada a elevar el potencial humano. 

Los pilares de la quiropráctica


¿Quáles son?

  1. El sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) y el sistema nervioso periférico (red de nervios) coordinan todos los componentes y funciones vitales de nuestro cuerpo.
  2. La columna vertebral protege la médula espinal, que es el eje vital de nuestro cuerpo, algo así como el cuadro de mandos de nuestro sistema nervioso. Una columna vertebral sana y flexible es el núcleo esencial que un cuerpo dinámico y vital necesita tener.
  3. La subluxación vertebral ocurre cuando una o varias vértebras pierden su alineación óptima. Este desajuste afecta al estado y al funcionamiento de la médula espinal y de los nervios periféricos.
  4. Los profesionales de la quiropráctica nos ocupamos de identificar y corregir los bloqueos para devolver la columna y el cuerpo a su posición equilibrada. Recuperamos las funciones afectadas y reparamos la materia dañada. Devolvemos al sistema nervioso su capacidad de regeneración.
  5. Un cuerpo con un estado interno fortalecido y equilibrado (estado conocido como homeostasis) tendrá la capacidad de regenerarse y de curarse a sí mismo; se expandirá con todo su potencial.